"Escribo sentado cerca de una pilastra en la catedral de San Marcos. Fuera, palomas. Dentro, silencio; hasta los japoneses han parado de darle al botón. El Palacio Ducal. Frescos de Tintoretto y de Veronés. Tintoretto es tenebroso y místico. Y no obstante todo lleno de carne, de cuerpos; pesados, masculinos y femeninos, parecen estar revoloteando por encima de tu cabeza, pero en realidad se precipitan bajo su peso. Veronés es más leve y claro. Veronés es veneciano y mas joven. A mí me gusta Tintoretto. El Puente de los suspiros. Il Canale grande. Qué revista tan ilustrada es esta Venecia, qué vistas tan decoradas tiene, tan plateadas. Luego, durante una hora y media, miro un árbol y vomito postales.
Una tarde solo por Venecia. Ya no pongo las fechas, se me han confundido los días y las noches. Casi no he vuelto a pegar ojo desde aquella primera vez en el hotel. Así que ésta es simplemente una tarde más. Busco adrede en las callejuelas fuera de las plazas céntricas. Estrechas, lejos de los cañonazos de los Canon. Doy con un banco. Delante de mí juegan unos niños. Dos mujeres toman café. Puedo quedarme aquí hasta el atardecer. Soy como un lobo, que se separa un momento de la manada, abre el cuaderno y cuidadosamente anota su presa.
Dicen que cada año Venecia se hunde dos centímetros. Ya veo por qué todo el mundo tiene tanta prisa por visitarla. Es como si alguien dijera: “Subíos a ver esta nave. Se llama Titanic. En unos días naufragará y su tragedia será la más grande del siglo XX.” Pero incluso si Venecia se hunde por completo, probablemente la transformarán en una ciudad museo sumergida. Y entonces habrá que visitarla buceando. Ya imagino a los turistas japoneses nadando en bancos, cual pececitos, con sus cámaras fotográficas submarinas.
El día se está acercando a su fin y yo sigo sin haber escrito nada sobre él. Se lo tomará a mal y se quedará a medio palidecer sobre el Adriático, que bate debajo de la terraza de mi camera doppia en la que por ahora estoy solo. No recuerdo si hasta aquí he mencionado que he venido para un encuentro de estudiantes. Es igual, casi no importa. Aunque ya he fichado a una de las chicas. Me entero de que es portuguesa. Habla inglés. -And you? -Yes, Little. De hecho no más de una treintena de palabras. Seguro que no sale nada."
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