La ciudad está, en la actualidad, totalmente edificada a lo largo del Tíber, a uno y otro lado. El barrio alto, que era la sede de la ciudad antigua, por donde él hacía todos los días miles de paseos y visitas, está ocupado por algunas iglesias, mansiones singulares y jardines de cardenales. Opinaba, por lo claro de las apariencias, que la forma de aquellos montículos y pendientes había variado por completo desde la antigüedad a causa de la altura de las ruinas, y tenía por cierto que en algunos lugares caminábamos sobre la techumbre de casas enteras. Está convencido, por el arco de Severo, de que estábamos a más de dos picas por encima del antiguo suelo; y lo cierto es que, en casi todas partes, se camina sobre el borde superior de los viejos muros que la lluvia y los carruajes dejan al descubierto.
A: Diario de viaje a Italia por Suiza y Alemania en 1580 y 1581, de Michel de Montaigne. Edició i Traducció de Santiago R. Santerbás. Cátedra. Letras universales. p. 200
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