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divendres, 16 de maig del 2025

Què diu Byung-Chul Han dels haikus

Arribo a Byung-Chul Han (Seúl, 1959) no sé ben bè com, però interessat en alguns dels seus títols (Cares de la mort, Mort i alteritat i Loa a la Terra). De moment he acabat llegint La societat pal·liativa i Filosofia del budisme zen. I és en aquest últim on trobo al capítol "Nadie" el text sobre els haikus. I em crida l'atenció l'enfocament que en fa des de la filosofia. I amb Heidegger ben present (la tesi de doctorat a la Universitat de Friburg va ser sobre aquest filòsof), cosa que fa que el raonament literari s'allunyi dels habituals.

"Tampoco los haikus, es decir los poemas zen, son “expresión” del alma. Pueden interpretarse más bien como “puntos de vista de un nadie”.
En ellos no se puede buscar ninguna interioridad. No se expresa allí ningún “yo lírico”. Tampoco las cosas del haiku están “apremiadas a nada”. Ningún yo “lírico” inunda las cosas, las convierte en metáforas o símbolos. Más bien, el haiku hace que las cosas brillen en su ser así. El no estar apremiado a nada como temple fundamental del haiku apunta al corazón ayunador del poeta, Enel que a modo de “nadie” se refleja el mundo.
En el haiku ciertamente no se anuncia ningún “hombre”, ningún “yo”. Pero esa modalidad poética no está cerca de aquella impersonal poesía “hay” que Heidegger intenta interpretar desde el “evento”. [cita Trakl]
Heidegger creer que el “hay” (es ist) está cerca del Il y a de un poema de Rimbaud [cita Rimbaud]
Según Heidegger, un pasaje construido con “hay” lleva inherente siempre la referencia a un ente ordenado a la apropiación por parte del hombre. [cita Heidegger]
En cambio, para Heidegger, el “hay” de Trakl (Es ist) o de Rimbaud (Il y a) no expresa la existencia de algo disponible. Más bien, menciona algo “no disponible, lo que afecta como algo terrible, lo demoníaco”,  que se sustrae a toda intervención humana.
Los haikus expresan el mundo o las cosa en su ser así, que brilla fuera de la intervención humana. Pero este ser así no se manifiesta como un “ello” demoníaco, impersonal. Es “amable” más bien que demoníaco o terrible. En contraposición a los poemas “hay”, los haikus propiamente no “refieren” a nada, a ningún ser “substantivo” del que no pueda disponerse. Ningún ello demoníaco inunda el yo y el mundo. La poesía “hay”, si la examinamos detenidamente con la lupa, delata todavía un yo que, por la perdida total de la relación con el sentido, está expuesto al mundo como una dimensión impersonal, anónima. Desde las cosas que “hay”, se expresa un yo alienado, vaciado, vagante sin mundo, a la búsqueda, invocante. Tampoco las cosas se comunican entre sí. Cada cosa se convierte en un vacío y anónimo eco del “hay”. En los “poemas hay” apremia una total falta de referencia, mientras que los haikus articulan una referencia, una modalidad afable de relación.
El vacío como lugar del haiku vacía tanto el yo como el hay (el ello). Así, el haiku no es ni “personal” ni “impersonal”.

El aroma de rocas:
la hierba de verano, que enrojece,
en el rocío y el calor.
                BASHÔ

Además, los haikus no refieren a ninguna significación escondida, que haya de averiguarse. No hay ninguna metáfora que deba someterse a una interpretación. El haiku es “patente por completo”. Está “claro” en sí. No hace falta ponerse a esclarecerlo.

Un golpe de viento
hace aparecer mucho más blancos
los pájaros acuáticos.
BUSON

El haiku revela su “sentido” por completo. Por así decirlo, no tiene nada que esconder. No está vuelto hacia dentro. No habita en él ningún “sentido profundo”. Y precisamente esta ausencia de “sentido profundo” constituye la “profundidad del haiku. Está en correlación con la ausencia de interioridad anímica. La clara apertura, la anchura sin trabas del haiku, brota del corazón desinteriorizado, vaciado, del recogimiento a manera de nadie sin interioridad."

Des de la filosofia i des del zen. 

A: Filosofia del budismo zen, de Byung-Chul Han. Traducció de Raúl Gabás. Herder. 2015 (p.)

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