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dimecres, 22 d’octubre del 2025

Nooteboom visita l'illa dels morts

"Cuando llego, el cementerio está a punto de cerrar. Paso por delante del portero y a continuación me entregan un plano de la muerte, con las residencias de Strsvinski, Diaghilev*, Ezra Pound y el recién depositado Joseph Brodsky. Es indecoroso, lo sé, todo el mundo duerme y yo voy como con prisas. Paso por delante de las tumbas de niños, unas construcciones de mármol para almas que no han vivido más que unos pocos días y unos retratos de muchachos en cuyos ojos aún se vislumbran la invisible pelota de fútbol; cruzó la línea divisoria entre los militari del mare y los de terra, como si estas diferencias aún contarán aquí donde residen ahora, y llego así a la zona de evangélica: columnas truncadas, pirámides cubiertas de musgo, una gramática decimonónica de la muerte, palmeras, cipreses, la mayoría de las tumbas expiradas ellas mismas, las inscripciones ilegibles, daneses, alemanes, cónsules, nobleza, y, entre todo ello, las dos losas de Olga Rudge y Ezra Pound en el interior de un arriate de plantas bajas en forma de corazón, y, no mucho más allá, un pequeño montículo de tierra casi de color arena con un par de ramos de flores secas y marchitas y una sencilla cruz de madera blanca con guijarros en los brazos: Josep Brodsky. Detrás del muro, en el Reparto Greco, entre los príncipes rusos y los poetas griegos, yacen Ígor y Vera Stravinski. Händel y Vivaldi acaban de irse, pero han dejado sus flores, una rosa roja y un lirio azul, colocadas en forma de cruz en cada una de sus tumbas. […]

Una voz mecánica procedente del reino de los muertos, un heraldo tan poliglota como el Papa, resuena por la isla. En alemán, inglés, ruso y japones se nos reclama que dejemos en paz a los muertos, las puertas van a cerrar. A correr, ragazzi, a correr, exclaman los sepultureros, que con sus oídos adiestrados ya han oído llegar el vaporetto, de modo que nos apresuramos todos juntos hacia el embarcadero como si alguien nos persiguiera con una guadaña. […]"

*Empresari rus fundador dels Ballets Russos


A: Venecia. El león, la ciudad y el agua. de Cees Nooteboom. El ojo del tiempo. Siruela. 2020. (p.32)

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